La alfombra Corteccia de Marta Ferri logra un equilibrio entre la profundidad de la superficie y la variación de los materiales en una interpretación táctil de las texturas naturales. Su diseño se inspira en la corteza de los árboles milenarios, con una sugerente textura tridimensional de relieves irregulares e hilos de distintas alturas que crean un acabado táctil que cambia con la luz y el movimiento.